Tamales para pacientes renales: cómo disfrutar esta tradición con técnicas culinarias más seguras
- Junica IRC

- hace 15 horas
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En la enfermedad renal, la comida suele convertirse en una fuente constante de miedo. Miedo a equivocarse, a “dañar el riñón”, a salirse de lo permitido. Y cuando llegan fechas tradicionales como el Día de la Candelaria, ese miedo se intensifica.
Los tamales, por su preparación y por todo lo que representan culturalmente, suelen estar entre los primeros platillos que los pacientes renales creen que deben eliminar. Sin embargo, la alimentación renal no se trata de prohibiciones absolutas, sino de aprender a elegir, adaptar y cocinar con intención.
En este blog te mostramos cómo preparar tamales para pacientes renales, basados en nuestro video paso a paso, utilizando técnicas culinarias que ayudan a reducir minerales como el potasio y el fósforo, cuidando el sodio y manteniendo el sabor.

1. El tamal y la enfermedad renal: ¿por qué genera tantas dudas?
Desde el punto de vista nutricional, el tamal suele verse como un platillo “pesado”. Esto se debe a varios factores:
Uso tradicional de manteca
Rellenos con alto contenido de sodio
Combinaciones altas en proteína animal
Falta de control en porciones
En enfermedad renal crónica (ERC), estos factores sí importan, ya que pueden influir en el control de la presión arterial, el fósforo, el potasio y la carga proteica total del día. Sin embargo, esto no significa que el tamal sea automáticamente dañino, sino que requiere adaptación.
Las guías de nutrición renal coinciden en que la calidad de la preparación es tan importante como el alimento en sí, especialmente en pacientes con ERC en etapas avanzadas o en diálisis.
2. El tamal desde la nutrición renal
La base del tamal es la masa de maíz, que nutricionalmente es un carbohidrato. En alimentación renal, los carbohidratos:
Aportan energía
Ayudan a evitar el uso excesivo de proteína
Son útiles en pacientes con desgaste o pérdida de peso
El mayor impacto renal del tamal no suele ser la masa, sino:
El tipo de grasa utilizada
El relleno
El sodio añadido
Por eso, en cocina renal nos enfocamos en ajustar estos puntos, no en eliminar el platillo.
3. Rellenos adaptados para pacientes renales
Tamales de lentejas

Las lentejas son una proteína vegetal, pero también contienen potasio y fósforo. Por ello, aplicamos una técnica culinaria específica:
Doble remojo y doble cocción
Paso a paso aplicado:
Remojar las lentejas en abundante agua.
Desechar el agua del remojo.
Cocer las lentejas en agua limpia.
Desechar nuevamente el agua de cocción.
Realizar una segunda cocción en agua nueva.
Esta técnica ha demostrado ayudar a reducir el contenido de potasio y fósforo en leguminosas, lo cual es especialmente útil en pacientes con ERC.
Posteriormente, se sazonan con:
Cebolla
Ajo en polvo
Jitomate o pimiento morrón
Pimentón dulce
El objetivo es construir sabor sin depender de sal.
🍗 Tamales de pollo

El pollo se utiliza como proteína animal moderada. Para reducir el sodio:
Técnica aplicada:
Cocción del pollo con laurel y orégano
Sin agregar sal durante la cocción
Estas hierbas aportan aroma y sabor, permitiendo prescindir del sodio añadido.
La salsa se elabora con:
Tomate verde
Chile serrano
El picor del chile se reduce retirando semillas y venas, lo que también mejora la tolerancia digestiva.

🥦 Tamales de verduras
Los tamales de verduras son una
excelente opción para reducir proteína animal.
Se utilizan verduras congeladas, que:
Son prácticas
Tienen composición constante
Facilitan la planeación
Se saltean con:
Mantequilla sin sal
Ajo en polvo
Pimentón dulce
Esto aporta sabor sin elevar el sodio.
4. La masa del tamal: ingredientes y función
En esta receta utilizamos:
Aceite de oliva: grasa de mejor perfil cardiovascular
Polvo para hornear: mejora la textura
Chía: aporta fibra, omega-3 y antioxidantes
Desde la nutrición renal, estos elementos ayudan a:
Mejorar la digestión
Apoyar la salud cardiovascular
Aportar saciedad
Aspectos importantes en pacientes renales.
5. Preparación de hojas y opciones de cocción
Las hojas de elote se hidratan adecuadamente para evitar que se rompan y facilitar el armado.
Además, se muestran alternativas para cocer los tamales sin vaporera, algo útil en muchos hogares, manteniendo una cocción uniforme y segura.
6. Armado y cocción
Durante el armado se cuida:
No exceder la cantidad de relleno
Distribuir la masa de forma uniforme
La cocción adecuada garantiza:
Seguridad alimentaria
Buena textura
Mejor digestibilidad
7. Adaptación por etapas renales
🔹 Etapa conservadora:Se pueden usar rellenos vegetales o combinados, cuidando sodio y técnicas de reducción de minerales.
🔹 Diálisis (hemodiálisis o peritoneal):Es clave controlar fósforo y potasio. Las técnicas de doble cocción y el equilibrio proteína–energía son fundamentales.
🔹 Trasplante renal:Se mantiene el cuidado en sodio, grasas y higiene alimentaria, especialmente en preparaciones caseras.
👉 La porción siempre debe individualizarse con el nutriólogo renal.
8. Reflexión emocional: la comida también es parte del tratamiento
Durante mis dos años en diálisis peritoneal entendí algo muy claro: vivir con miedo constante a la comida desgasta tanto como la enfermedad.
Poder adaptar un tamal, sentarte a la mesa y disfrutarlo con información y conciencia, también es parte del cuidado. La alimentación renal no debería alejarnos de nuestras tradiciones, sino enseñarnos a vivirlas mejor.
— Julio Vicente
Conclusión
Los tamales para pacientes renales sí pueden formar parte de ocasiones especiales, cuando se preparan con conocimiento, técnica y acompañamiento profesional. La clave no está en prohibir, sino en aprender a elegir y adaptar.
🎥 Mira el video completo en nuestro canal de YouTube para ver el paso a paso.
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